Lathsulaiba & Co participa como compañía residente con ‘Yo no he dicho eso’, un espectáculo de teatro visual con títeres que toma la ventriloquía como inspiración
Sobre la compañía
Lathsulaiba & Co es una compañía formada por Greta García y Anna Jonsson (hija y madre), que colabora con distintas artistas. El nombre de la compañía es una palabra absurda que viene de transcribir como suena al español la palabra de un programa infantil sueco que representa una caja que suena, hace ruido, se mueve sola y nunca concuerda con lo que contiene; es una caja misteriosa. El trabajo de la compañía se caracteriza por la familia, el trabajo manual y el reciclaje. La propuesta visual y los primeros conceptos vienen de Anna, artista plástica, y son recogidos por Greta que los pasa por el cuerpo y la palabra para darle forma escénica con ayuda y colaboración de otras compañeras.
Sobre el proyecto en la residencia
El nuevo espectáculo de la compañía en proceso de creación tiene por título ‘Yo no he dicho eso’ y surge por la pasión («reciente obsesión», en palabras de las creadoras) por la ventriloquía de la compañía: lo inocente y perversa que parece, lo que simboliza y lo que permite. A través de una muñeca o una segunda voz, sacada del yo, se permiten ciertas licencias o reflexiones que llegan con humor y al mismo tiempo pueden generar inquietud o incluso terror. ‘El valle inquietante’ es un término acuñado por el profesor japonés de robótica Masahiro Mori en 1970, ligado a la robótica. Observó que a medida que un robot se vuelve más parecido a un humano, la simpatía o aceptación de la gente aumenta; sin embargo, justo antes de alcanzar un realismo perfecto, esa aceptación cae en picado (el «valle»). Este aspecto le resultó muy interesante a la compañía y muy vinculado con la muñequería, la ventriloquía y las tecnologías e imágenes que nos llegan y bombardean constantemente a través de la IA.
La obra se plantea como un circo absurdo de voces, bailes y muñecas. Un espacio de reflexión y cuestionamiento de por qué hacemos lo que hacemos, si existe el libre albedrío, o si somos todas la muñeca de otra persona o de este mundo capitalista frenético absurdo que no somos capaces de procesar. La pieza juega a la confusión entre la realidad y la mentira, qué es ficción y qué no lo es. La propuesta incluye títere de guante, objetos convertidos en muñecos y teatro visual con grandes criaturas de peluche.
"La residencia en el Centro del Títere ha sido una casa, una cueva, un refugio en Madrid en plena ola de calor. Un remanso de paz e inspiración. Entrar cada día y ver el museo es una gozada."
Sobre la residencia en el Centro del Títere
Durante su residencia en el Centro del Títere, Lathsulaiba & Co ha ahondado en la técnica, ha afinado ideas y otros aspectos como la coreografía y la manipulación de los títeres, con ayuda de María Cabeza de Vaca -que ha realizado la mirada externa- y de Alba Segovia -diseñadora de iluminación-.