La Máquina Real
Mil años de teatro de figuras en España
Desde el 22 de mayo de 2026
La compañía La Máquina Real reconstruye las piezas de teatro de figuras desarrolladas en España desde el siglo XI hasta nuestros días para poder entender su evolución dentro del teatro y de la sociedad.
La exposición propone un recorrido histórico en el que descubrir el fascinante poder cautivador de estas piezas que nos hablan de diversas épocas a través de los temas, la religión, los dioses y los amores que fascinaban a toda una sociedad.
Horario
V 17 a 20 h / S y D de 11 a 14 h y 17 a 20 h
Entrada
Gratuita
Exposición
Temporal
Podemos descubrir desde los retablos mecánicos, los títeres de la máquina real, los gigantes y cabezudos hasta los artefactos para hacer efectos especiales en las obras. Un sinfín de inventos destinados al mismo objetivo: generar asombro e ilusión en el espectador.
El recorrido de la exposición comienza en el siglo XI: con la expansión árabe en al-Ándalus llegó el misterioso teatro de sombras; pieles recortadas que se proyectaban sobre pantallas iluminadas por antorchas y que fascinaban al público durante festividades musulmanas. Más tarde llegaron a plazas y caminos, juglares cristianos con sus bavasteles, aquellos primeros títeres-instrumento que acompañaban romances épicos y serranillas, dando voz y movimiento a relatos transmitidos de boca en boca.
En el 2002, un equipo de investigadores y titiriteros bajo la iniciativa de Jesús Caballero se propusieron la labor de recuperar una diversión de gran popularidad a lo largo del siglo XVII conocida con el nombre de la máquina real, nombre que sus fundadores adoptaron para su propia compañía ubicada en Cuenca
Mientras, el teatro se pone al servicio de la Iglesia y se usan todo tipo de piezas como retablos, gigantes y cabezudos para adornar y acompañar las representaciones litúrgicas. En el Siglo de Oro, con el esplendor del teatro, se consolidaron las máquinas reales, género teatral que incluía títeres, efectos y artificios.
La Ilustración y la Revolución Industrial abrieron nuevas ventanas con los cambios que la tecnología audiovisual estaba generando en la sociedad y a los que el teatro no podía permanecer ajeno. Surgen así cosmoramas animados o Tutilimundi, linternas mágicas o mundinovis que enseñaron al público una manera distinta de ver el mundo.
Ponerse delante de estas piezas y dejar que nos transporten siglos atrás y nos susurren al oído las historias de una época nos devuelve la sensación de que el ser humano -hoy y siempre- ha buscado imaginar otros mundos.