A partir de unas viejas cintas de casete se reconstruyen fragmentos de una vida, de un cuerpo, de unos recuerdos siempre en constante transformación, como la cera. Un tiempo vivido unas veces rápido y otras lento, como el vuelo de una abeja.
Un espectáculo que explora las posibilidades narrativas y poéticas de la cera de abejas y de cómo las segundas oportunidades se graban en nuestro cuerpo dibujando el paisaje de una vida.
El espectáculo es una metáfora de la cera como una segunda piel que cubre cuerpo y objetos, que se moldea y se solidifica en silencio, como todo lo que no decimos. Pero sobre la que se puede escribir de nuevo, como en aquellas tablillas
Espectáculo y actividades en colaboración con el Circuito Audaces



